chistosos, chistes diarios










Traficantes en la aduana

 

Estos son dos contrabandistas que necesitan pasar un radiocassette por la frontera y no saben  cómo. De repente ven a un cura y se les ocurre que éste puede pasarlo.

  Uno de los dos se acerca y le pregunta al cura:

  Oiga señor cura, me podría hacer el favor de pasarme este radiocassette debajo de la sotana, es   que es un regalo para mi mujer y si me lo ven seguro que me lo quitan.

  Bueno, hijo,dice el cura, pero debes saber que como buen cura yo no puedo mentir y si me       preguntan yo tendré que decir la verdad.

  Vale, vale, si total ya lo tengo todo perdido, nos arriesgaremos.

  El cura que va para allá y el de la aduana le pregunta:

  ¡Qué señor cura!! ¿Usted lleva algo?

  Y dice el cura: Bueno, hijo, de la cintura para arriba nada, y de la cintura para abajo el      aparato

  Ese será para su puta madre

  ¡No! Si, es para la mujer de éste.