Pollos
Un cliente va al Despacho de un Abogado y le plantea un problema de lindes con las tierras del vecino. El abogado después de escucharle atentamente, declina llevarle el caso alegando que con anterioridad se lo ha encargado la parte contraria, pero no obstante indica al cliente que puede recomendarle otro abogado que le lleve el caso. El cliente acepta el ofrecimiento y el abogado le entrega una carta de recomendación dirigida a su colega; En dicha carta rezaba “pela a a este pollo que al otro ya lo pelaré yo”
