chistosos, chistes diarios










Comemos a la carta

Estaba un día un rico y un pobre, y el rico dice:
- En mi casa comemos a la carta, lo que pedimos nos sirven.
El pobre lo mira y le dice:
- En mi casa también comemos a la carta, el que saca la carta más alta come.

Lo peor en una manzana

¿Qué es lo peor que te puedes encontrar en una manzana?

………

Medio gusano!!!

Banquete de lujo

Llega un tío a un banquete de etiqueta con protocolo y todo eso, y en medio de la comida le asalta un dolor de estómago terrible.

Al ver que no puede más decide tirarse un pedo, y para disimular según se lo tira, tose, pero le sale un gargajo y le empieza a picar la garganta. Así que el tío estornuda, con tan mala suerte que le quedan 2 velas colgando de la nariz, de unos 5 centímetros cada una.

El tío, nerviosísimo por la situación, decide sorberlas, pero le da tanto asco que va y vomita encima del plato. Es justo en ese momento cuando se levanta el anfitrión y le dice:

- ¿Qué, con las orejas no sabe hacer nada?

La cocacola nuestra de cada dia

Se personan altos funcionarios de Coca-Cola ante Su Santidad en el Vaticano para hacerle una propuesta:

Su Santidad, le ofrecemos 6.000 euros mensuales para que se cambie en el Padre Nuestro la frase “El pan nuestro de cada día…” por “La Coca Cola nuestra de cada día…”

A lo que el Santo Padre responde: “No podemos hacer eso Hijo Mío.”

Tras unos meses vuelven a visitar el Vaticano con otra propuesta: Su Santidad nuestra empresa le ofrece 60.000 euros mensuales por cambiar en el Padre Nuestro la frase “El pan nuestro de cada día…” por “La Coca Cola nuestra de cada día…”

A lo que el Santo Padre responde: “de ninguna manera podemos hacer eso pecador.�

Insistentes estos funcionarios, consiguen una cita con el Sumo Pontífice, y le presentan una oferta de su Corporación:

Su Santidad nuestra empresa ha decidido ofrecerle a su Iglesia la cantidad de un millon de euros mensuales para que se cambie en el Padre Nuestro la frase “El pan nuestro de cada día…” por “La Coca Cola nuestra de cada día…”

A lo que el Santo Padre, mira a su Secretario y le pregunta: “¿Qué comisiones tiene cancelar nuestro contrato con los del pan Bimbo?